Contactos del Agente Libre

En este negocio no basta con saber cosas, tienes que conocer gente

En este negocio no basta con saber cosas, tienes que conocer gente. Sin contactos no eres nadie. Aquí es donde se quedan la mayoría de los aspirantes a Agente Libre, pero no es un tema tan escabroso. Las películas y las videoseries nos han dejado la imagen del endurecido Agente Libre que conoce a alguien en la oficina del Cardenal y tiene amistad con el ayudante del jefe de Policía. La vida real no es así, pero todos tenemos contactos que podemos fomentar si sabemos cómo.

contacto del agente libreEmpieza con modestia, y piensa en la gente que te rodea. ¿Qué hay del tipo que vende el Crónicas al lado de tu oficina? Sé agradable con él. Dale propinas en las fiestas. Conversa con él siempre que puedas. Haz lo mismo con el ascensorista de tu edificio. ¿Por qué? Porque esas personas tienen ojos y están en el mismo sitio todos los días. Se dan cuenta de cosas que se salen de lo normal. Creedme, pueden salvar tu vida hablándote de los tres personajes sospechosos que han estado preguntado por tu paradero o del hombre alto que lleva esperándote tres horas cerca de tu oficina. Mantén contentas a estas personas y te servirán bien.

Aparte de esto, nos movemos en terrenos extraños. Estoy seguro que tu trabajo previo te ha proporcionado al menos un contacto útil. Si fuiste policía ¿qué hay de ese compañero de la comisaría? Si estuviste en el ejército ¿qué sabes de ese tipo al que salvaste la vida y que ahora trabaja en el campo de la seguridad privada? Si trabajaste en la oficina del Fiscal, debes seguir conociendo gente dentro del sistema legal. Si perteneciste a una corporación, debe seguir habiendo alguien dentro al que caigas bien.

No olvides a tus viejos amigos. Esfuérzate en mantenerte en contacto. Pregúntales a qué se dedican, en caso de que puedas contarlo. Estas personas pueden tener un valor incalculable. Y no olvides que tus socios también pueden conocer a la gente adecuada. Cuida todos esos contactos. Si alguien te pide un favor, y hacerlo no te cuesta demasiado o no te mete en ningún lío, hazlo.

En este negocio, nunca es suficiente la cantidad de personas que te deben favores. Desempeñando tu trabajo harás contactos útiles y debes cuidarlos. Recuerda que muchas de esas personas están en la misma posición que tú. Nunca saben cuando van a necesitar un favor de alguien como tú. Hazles saber que eres de esa clase de gente que devuelve los favores.

Para un Agente Libre es esencial conocer a algunas personas. Búscalas. Hazles saber que existes. Sé amigable, pero no te arrastres (a menos que seas bueno haciéndolo). En el peor de los casos, trata de ponerles en un compromiso. Todo el mundo tiene algo que ocultar, y si rebuscas, puedes sacar a la luz algo interesante.

Nunca subestimes el poder de la prensa. Hay puertas abiertas a los periodistas que están cerradas para los humildes Agentes Libres. A veces los ricos y famosos se dignan a hablar con ellos. A veces los chismorreos que los paparazzi escuchan pero nunca publican pueden ser útiles. No olvides que los reporteros están en el afilado extremo de una de las máquinas investigadoras más poderosas de nuestra sociedad.

periodista agente libreNo sólo tienen acceso a enormes archivos de información, sino que también pueden proporcionarte algo de material útil. Si puedes, ronda a los gacetilleros. Escúchales, alábales. Ofréceles golosinas de información útil que conozcas. Promételes una exclusiva del gran caso en el que estás trabajando (si estás trabajando en algo y te puedes permitir contar algo). Emborráchales, no he conocido a ningún periodista que no bebiera.

Es parte de su contrato. Si tus negocios no pueden soportar un escrutinio exhaustivo, no dejes que sepan a qué te dedicas. Los abogados son personas que encontrarás con más frecuencia que un brote de salmonella en un restaurante de Mishima. No te acobardes ante ellos. Son un grupo poderoso en nuestra sociedad, y a menudo representan a personas aún más poderosas. Sé amable con ellos.

Sé amable con tu abogado. Si un abogado te quiere contratar, hazle un descuento y DÍSELO. Es un favor que puedes pedir más adelante. En tus asuntos diarios, te cruzarás con picapleitos sin escrúpulos y fiscales corruptos. Este tipo de gente suele conocer a delincuentes de poca monta, y esto puede ser muy útil. Estos abogados pueden incluso ofrecerte trabajo. Ayúdales, y hazles saber que eres un tipo que sabe mantener su boca cerrada. Insiste en mantener el contacto tras el caso. Que parezca que estás ansioso por trabajar.

Recuerda, lo importante es encontrar una excusa para hablar con esta gente, poner un pie en la puerta, conseguir que te cuenten cosas y hacer que recuerden tu nombre. Debes establecer una relación con ellos.

Lo mismo es aplicable a los funcionarios corporativos. Si tu cuñado trabaja para Capitol, asegúrate de enviarle una botella durante las fiestas. Si engaña a tu hermana, no se lo menciones. Mantenlo sobre su cabeza, pero no hagas nada demasiado elaborado. Podría atraer la atención de la seguridad corporativa.

Si las fuerzas de seguridad corporativas se fijan en ti, hazles saber que no hay nada siniestro en tus actos y que estás disponible para lo que dispongan. Nunca se sabe. Si tienes que contactar con un empleado corporativo que no conoces, haz que parezca casual. Averigua donde van a tomar las copas después del trabajo los chicos de Imperial y frecuenta el sitio. Inicia una conversación. O telefonea a una secretaria con alguna pregunta y haz que hable. Pídela una cita.

Pero por encima de todo, ten cuidado. Trata con los empleados corporativos con la misma cautela que tratarías a un perro rabioso. Las megacorporaciones son muy poderosas e implacables, y no se toman bien que haya gente que quiera hacer la puñeta a su gente.

inquisidor de la hermandadEsto es particularmente cierto con la Hermandad. Si, ya se que son nuestros amigos y que tienen las mejores intenciones hacia la humanidad. Yo también he visto en el cine las aventuras del Padre Avunculus, Inquisidor de la Hermandad.

Los Inquisidores no son así en la vida real. Claro que hay Hermanos amistosos y de mejillas sonrosadas en la Catedral. Muestran a los niños los memoritafios y nos hablan del amor que el Cardenal nos profesa. Pero no esperes que los hombres del Segundo Directorio sean así. Si lo haces, puedes encontrarte en una celda ensangrentada bajo la catedral de Luna confesando algo más que los pensamientos impuros que tienes hacia tu secretaria. Son guerreros sagrados que libran una guerra santa, y van en serio. Nunca jamás lo olvides.

Tras decir esto, cabe señalar que los Hermanos son los mejores contactos imaginables. La influencia de la Hermandad se siente en cada rincón del sistema. Tienen gente por todas partes, y su brazo es largo. Si les haces un favor, no lo olvidarán. Si les haces una putada, no vivirás para olvidarlo. De vez en cuando descubrirás que la Hermandad te proporciona trabajo e información. No pienses que lo hacen por el bien de tu alma. La Hermandad siempre tiene sus razones, incluso si en ese momento no parecen claras.

Por motivos obvios, los delincuentes son contactos estupendos. Pueden conseguirte coches caros a buen precio, engancharte al teléfono y a la luz a bajo coste, pasarte armas no marcadas, etc. El único problema es que, también por motivos obvios, no les gusta que sus negocios se hagan públicos. Muchos están dispuestos a matar para evitar que esto suceda.

Si por un casual conservas algunas amistades de tus días en la Montaña de Ryker, asegúrate de que saben que puedes mantener la boca cerrada. Protege siempre a tus fuentes, y nunca des sus nombres a la ley.

Si necesitas encontrar a un delincuente de manera rápida, ciertos abogados, ex-policías o reporteros de sucesos pueden conseguir una cita. Por supuesto, si eres un ex-policía, ex-periodista o ex-delincuente, puede que ya conozcas a la gente adecuada. No todos tienen por qué ser mala gente. Es una época difícil, y mucha gente honrada se ha visto conducida a una vida criminal.

Por último, unas palabras acerca de los siervos de los Apóstoles Oscuros. No te mezcles con ellos. Si descubres algún rastro de Oscuridad, informa a la Hermandad. No sólo tendrás la conciencia tranquila al confesar, sino que puedes aparecer como un contacto útil a ojos de la Hermandad. O por el contrario, te puedes ganar un billete de ida a una celda de confesión. Aún así, evita tener asuntos con herejes. No sólo pones tu vida en peligro, sino también tu alma. No hay dinero que valga eso.

SOBORNOS Y MARKETING

Los sobornos son un complemento necesario en la vida del Agente Libre. Son una herramienta más, como un arma o una cámara. Recuerda, si tienes que sobornar a alguien, hazlo con cuidado. No les sueltes un fajo de billetes y le digas “Esto es un soborno” (esto no sirve si se trata de tu paga mensual a cambio de protección.) El truco de los sobornos es no insultar la dignidad o integridad de la otra persona (incluso si es eso lo que estás haciendo). Deja que salgan airosos.

soborno agente libreLos mejores sobornos son los más sutiles en los que ni siquiera hay dinero cambiando de manos. Son un favor a cambio de otro favor: tú me rascas la espalda si yo te rasco la tuya. La regla básica es que si vas a sobornar a alguien, haz que merezca la pena. Un soborno tiene que ser lo suficientemente alto para que sea tentador, aunque no tan grande que no puedas pagarlo. Obviamente, las circunstancias y lo ilegal que sea lo que pides influirán en el precio.

Puedes pagar a un policía un soborno “sobre la marcha” para que ignore tu multa de aparcamiento. Hazlo de manera discreta. Recuerda que no todos los policías privados están bien pagados. Sin embargo, la policía corporativa si suele estarlo, y tienen un mayor grado de ética profesional. Puede que no les compense aceptar un soborno si se arriesgan a perder su salario y su plan de pensiones. Ten cuidado. Quitarse de encima un asesinato es más difícil. Incluso el policía privado peor pagado va a pensárselo dos veces para no arrestarte. Pregúntate cuánto te tendrían que pagar a ti para no informar. ¿El salario de un año? ¿de dos? Recuerda que estás pidiendo a alguien que se arriesgue a ser encarcelado o ejecutado por ti. Si te lo puedes permitir, no escatimes.

Las demás formas de soborno son rutinarias en nuestra sociedad. Las corporaciones sobornan con regularidad a los contratistas y viceversa. Se suelen cerrar tratos que no benefician a nadie, excepto a las partes firmantes. Esta forma de soborno son los grandes negocios. Déjaselo a los abogados. Para el Agente Libre no existe la mala publicidad. Pon tu anuncio en el periódico y en la guía telefónica. Hazte un buen montón de tarjetas de visita y ofrécelas sin recato. Dile a tus clientes satisfechos que te recomienden a sus amigos. Dile a los amigos de los clientes insatisfechos que eres otra persona. El éxito genera más éxito, y el boca a boca puede ser tu mejor aliado.

Si tienes un amigo en la oficina del Fiscal al que la gente pide que les ponga en contacto con alguien fiable, asegúrate de ser tú la persona fiable que siempre menciona. Asegúrate de que sabe que lo tienes en cuenta. Si matas a alguien y dices que es en defensa propia, deja una de tus tarjetas junto al cadáver. A los periódicos sensacionalistas les encanta.

¿QUÉ TRABAJOS DEBES ACEPTAR?

agente libre mutant chroniclesTodos. No hay mala publicidad, y tampoco hay un trabajo demasiado sucio. Al menos no cuando el cliente acaba de cruzar tu puerta. Averigua lo que quieren y cuanto están dispuestos a pagar. Si las cosas se ponen mal o muere demasiada gente por exceso de plomo en la sangre, te puedes echar atrás más adelante.

Una vez que aceptes, investiga un poco. Averigua si hay trampas ocultas o segundas intenciones. Si las hay y no te gustan, devuelve el dinero al cliente y lárgate. Por supuesto, a estas alturas puede que ya estés muy metido y que alguien te quiera muerto. En ese caso, haz a los demás lo que ellos te harían a ti, pero házselo antes.

Muchos Agentes Libres rechazan algunas misiones por principios éticos. Algunos no llevan a cabo asesinatos, incluso si están justificados y sancionados por una megacorporación. Otros creen que no hay trabajo lo suficientemente sucio como para manchar el dinero. Lo dejo a vuestro criterio, pero recuerda que al final del día tienes que comer. Algún día tendrás que decidir entre tu vida y la de otro.

No critiques a nadie hasta que hayas estado allí. Ten en cuenta que las misiones ilegales están mejor pagadas. Si tienes que hacer algo de lo que no te sientes orgulloso, asegúrate de que tu paga refleja ese hecho. Y recuerda que la gente que quiere quitarse de en medio a otras personas raramente quieren dejar cabos sueltos.

CUANDO APARECEN LOS MALOS

Llegará un día en el que creas que todo va suave como la seda. Tendrás dinero en tu bolsillo y bebida en tu petaca. El café estará tan bueno como tu secretaria. Habrás resuelto un gran caso y tu nombre será conocido. Habrás podido saldar casi todas tus deudas. Te sentirás emocionado, convencido de que por fin has conseguido algo. La vida será bonita.

enemigo agente libre mutant chroniclesEse será el día en que escucharás un crujido en el recibidor y tu puerta se abrirá violentamente. Aparecerán tres tipos muy duros con gabardinas muy grandes en las que ocultan armas muy potentes. Serán educados pero firmes. Te hablarán de seguros. Te advertirán de lo peligroso que puede ser tu trabajo. Querrán dinero. Has llegado demasiado lejos y quieren bajarte del carro.

Tienes tres alternativas:

  1. Cargártelos
  2. Unirte a ellos
  3. Pagar

Las tres opciones tienen sus contrapartidas. Además de gastar munición costosa, la primera opción desembocará en una confrontación inevitable con la organización que envió a esos hombres. Si es un grupo importante y bien organizado, esto podría ser problemático. Si tienes intención de cargártelos, te sugeriría que investigaras un poco y vieras si eres capaz de llevarlo a cabo. Si crees que es así, adelante. Habrás librado a la humanidad de un poco de escoria mientras tu reputación de duro habrá subido como la espuma.

Puede que tus nuevos amigos no quieran socios. Entonces, te tendrás que responder una difícil pregunta. ¿Te podrás mirar al espejo al afeitarte si te unes a esos tipos? Por supuesto, la respuesta es que siempre creíste que te sentaría bien la barba.

Como alternativa, podrías largarte y empezar en cualquier otro sitio. ¿Has conseguido suficiente dinero como para permitirte una oficina o apartamento en la Plaza Mayor? ¿Te hace falta un puñado de neandertales armados para decidir que es hora de mudarse?

Y finalmente… hay tres reglas de oro para cualquier Agente Libre. Estas son:

  1. Sólo efectivo. Nadie puede comprar nada con promesas
  2. Al menos el 20% por adelantado. Tienes que comer
  3. Prioriza tus gastos. En orden descendente, tienes que preocuparte de tu ropa nueva, de los sueldos de tus empleados, de los impuestos y del alquiler

Sigue estás reglas y no te podrá ir mal.

¿A qué esperas? ¡Muévete y consigue clientes!

 

Los Agentes Libres – La Oficina del Agente Libre < Anterior