Toda la información que puedes consultar en las siguientes entradas sobre el trasfondo de los Agentes Libres, corresponden a lo publicado en la primera (1993) y segunda (1997) edición del juego de rol de Mutant Chronicles, junto con la primera (1995) y segunda (1998) edición de Warzone, juego de miniaturas y el posterior Ultimate Warzone (2004).

Proximamente, iremos publicando contenidos con todo el nuevo trasfondo publicado en la tercera edición del juego de rol de Mutant Chronicles (2014) y Warzone Resurrection (2013) juego de miniaturas.

La Oficina del Agente Libre

Tu centro de operaciones

Para la mayoría, lo más difícil es conseguir el dinero para comenzar. Todo cuesta dinero: la oficina, la secretaria, los sobornos, etc. Muchos de los listillos son incapaces de procurarse ese dinero y vuelven al mundo seguro y cómodo del empleo corporativo. Supongamos que tienes el dinero. Es tu paga de licenciatura o una herencia, o quizás lo hayas ganado a las cartas. Tu misión es muy simple. Consíguete un local. En primer lugar, mira los brillantes rascacielos de oficinas del distrito de Capitol. A continuación, olvídalos. Quizá más adelante, cuando tengas éxito, te puedas permitir un pequeño y discreto piso frente al pináculo, pero hasta entonces debes conseguir algo barato y funcional.

Agente Libre

Agente Libre

Eres el chico nuevo en la calle. No tienes reputación, ni tampoco demasiados contactos. La gente que ocupa las discretas oficinas a la sombra de la Catedral de Luna tienen ambas cosas. Tu meta es labrarte una reputación y conseguir contactos. Quizá entonces lleguen las vacas gordas.

Lee los anuncios de prensa. Habla con los caseros. Los mejores sitios en los que buscar son la periferia de los distritos industriales. Los alquileres de oficinas son baratos y puedes bajar aun más los costes si haces que la oficina te sirva de apartamento. No serás el primer Agente Libre que duerme tras su mesa.

Pero ten cuidado a quien se lo dices. Si se hace público, cualquier capullo que te guarde rencor sabrá donde encontrarte 24 horas al día. Si andas mal de pasta, o eres tacaño, busca un edificio en ruinas, o una casa ocupada, y hazte sitio. Lo más probable es que el casero o la policía den el lugar por imposible. El problema es que quizás tengas que romper la cabeza a unos cuantos vecinos para que respeten tu propiedad. Y lo pasarás mal para conseguir teléfono o algo similar. Los pobretones no suelen tener donde elegir, y hay maneras de solucionar esos problemas. Si sabes donde buscar, siempre podrás encontrar a un técnico que te conecte al sistema por un precio. Volveremos a esto un poco más adelante.

En cualquier caso, patéate las calles y encuentra un sitio que te guste. Habla con los vecinos, averigua como es el barrio. Asegúrate de que el local tenga una salida de emergencia, una puerta trasera o una escalera de incendios. Nunca se sabe cuando vas a tener que marcharte con prisa.

Si puedes evitarlo, no pagues más de 2000 coronas mensuales de alquiler, e intenta que los muebles vayan incluidos en el precio. Todo lo que necesitas es un escritorio, un archivador y un teléfono. La cama plegable y el saco de dormir son opcionales, y también las cortinas y la cisterna de agua.

Siempre me ha gustado que mi nombre aparezca en el cristal de la puerta que separa el vestíbulo de mi despacho, pero eso puede hacerse más adelante, cuando hayas ganado algo de dinero. Una vez que estés instalado, no te dejes avasallar por el casero. Asegúrate de que el mantenimiento se hace a tiempo. Los clientes se dan cuenta de esas cosas. Hazte esta pregunta: ¿contratarías a alguien que no supiera mantener a raya a su casero?

LA AYUDA

Una vez que tienes una oficina, es hora de pensar en la gente. Vas a necesitar ayuda en tu trabajo. En primer lugar, necesitarás una secretaria. Puede hacerse cargo del papeleo, coger los recados, tratar con los clientes y mentir por ti cuando tengas resaca. Intenta que sea bien parecida. A los clientes siempre les gusta y puede distraer lo suficiente a los gorilas cuando vayan a buscarte. Pero no contrates a una que sea demasiado bonita. No quieres a nadie de quien te podrías enamorar. En este negocio, las relaciones personales son malas para la empresa. Ya han disparado a tres de mis secretarias. Son buenas chicas y lo siento por ellas, pero hubiera sido cien mil veces peor si estuviera relacionado con alguna de ellas.

Aunque a algunos tipos esto no les importa. Cada semana matan a una secretaria de Jack Spillane el Loco, con la que tiene una aventura, lo que le da una excusa para descontrolarse y matar a unas cuantas personas. Por supuesto, Jack el Loco ha cumplido tres condenas en la Montaña de Ryker por homicidio voluntario.

Después consigue un buen contable, uno de esos tipos que conocen todos los entresijos del negocio, como por ejemplo, dónde conseguir licencias y permisos, o dónde están los Registros Comerciales. Si tienes que atravesar una montaña de papeleo durante una investigación, alguien que sepa diferenciar una empresa fachada de una real y que pueda examinar los libros para encontrar trampas, vale su peso en oro.

Si te ves involucrado en un caso de altas finanzas megacorporativas, te alegrarás de tenerle ahí. Asegúrate de que sea un tipo en el que puedes confiar. Después de todo, es el que va a cuidar tu dinero. El mejor contable de todos es aquel que confía en ti tanto como para invertir parte de su dinero en el negocio. De esa manera, tendrá un interés real en verte prosperar. Si no puedes encontrar a nadie en quien confiar, contrata a alguien que sepa que le seguirás hasta el infierno si te traiciona. Si no puedes asegurar su lealtad, mantenles asustados, eso es lo que digo siempre.

Ayudantes del Agente Libre

Ayudantes del Agente Libre

A continuación, necesitas otras dos clases de ayudantes. Los primeros son los que tienen que patearse las calles. Quieres a alguien que sepa cómo preguntar y dónde escuchar, los que pueden hacer las preguntas adecuadas en los lugares apropiados. Son la gente que envías para hacer el trabajo tedioso mientras tienes que hacer algo más importante que hojear los números atrasados del Crónicas o ir de puerta en puerta.

Los segundos son los tipos que no se arredran ante las situaciones difíciles. Créeme, llega un momento en la vida de todo agente libre en que todo depende de las armas. Cuando llega ese momento, querrás tener alguien cubriéndote en quien poder confiar. Confianza, es una palabra a la que volveremos a menudo. En Luna, en esta época oscura, probablemente no encuentres a nadie en quien confiar de manera absoluta. Lo que necesitas es gente en la que confiar un poco más de lo normal.

Esto implica el encontrar ayudantes cuya lealtad no sólo se base en su nómina. Quieres alguien que te deba favores (por los que estár agradecidos, no de los que te quitarían de en medio para librarse de un compromiso). Si necesitas fuerza bruta, es el momento de ponerte en contacto con tus viejas amistades del ejército o de la policía.

Si tienes un primo que es un buen contable, contrátale. Si tienes amigos, atráeles y mantenles interesados. Recuerda que llegará el día en que tu vida dependa de la confianza en esas personas, así que hazlo lo mejor posible. Si tienes que contratar a alguien de la calle, consigue una recomendación de alguien cuya opinión valores. No contrates al primer matón con buena pinta que aparezca. Por el contrario, hay veces en las que conoces a alguien y tus entrañas te dicen que es un tipo legal. A veces tienes que dejarte llevar por esa sensación.

Intenta reunir un grupo que piense como un equipo. Escucha sus opiniones, respeta sus áreas de experiencia y comparte los beneficios. Dales motivos para confiar en ti. Ya hemos repasado toda la gente que es esencial. A veces necesitarás los servicios de otros. En un trabajo de vigilancia, puede que necesites un fotógrafo. Hay un montón de agentes libres y los colaboradores de los periódicos a menudo están disponibles.

Si es este el caso, deberías cultivar algún tipo de amistad con ellos. También podrían proporcionarte con información valiosa de los últimos escándalos. Volveremos a este tema cuando hablemos de los contactos.

Por último, pero no por ello es menos importante, consíguete un abogado. No tiene por qué ser honesto, aunque ayuda. Tiene que ser bueno. Tan cierto como que la Oscuridad está esperando su oportunidad, llegará un día en que necesitarás a alguien que te libre de las sudorosas garras de la policía. Quieres a alguien que sea capaz de hacerlo, rápidamente. Es el momento en que un buen abogado se gana sus honorarios.

EL EQUIPO

Una vez que hayas reunido a tus ayudantes, necesitarás equipo. La mayoría de los matones ya vienen preparados con armas que pueden usar y armaduras de su plena confianza. Puede que algunos estén pasando una mala racha y seas tú quien tenga que proporcionárselos. No les des mucha caña. Deja que mantengan su dignidad. Recuerda lo que dije acerca de la confianza.

Aquí es donde separamos a los profesionales de los aficionados. Cuando hablas de equipo, un montón de tipos piensan en armas. Discutirán hasta la saciedad acerca de la diferencia de cadencia de fuego entre un M50 y un Shogun de Tambu. Te aconsejo que ignores a esos patanes.

La primera pieza de equipo de la que habla un profesional es de su armadura. De acuerdo, un buen fusil de asalto te permite barrer a veinte oponentes en veinte segundos, pero recuerda que con una bala estás acabado. Consigue la mejor armadura que puedas. Cuanto más gruesa, mejor. Personalmente, recomendaría una gabardina de nylon balístico y un sombrero con una banda reforzada para los trabajos. Si pienso que puede ser peligroso, llevo tanto blindaje como pueda.

Para trabajos en los que esperas un combate directo, consigue la mejor armadura que puedas pedir, robar, comprar o tomar prestada. Si encuentras material corporativo durante una misión, escóndelo y vuelve a por él cuando no haya nadie alrededor. Recuerda, nunca es demasiado el blindaje que pones entre tu piel y una bala. La mejor arma del mundo es inútil si estás muerto.

Sin embargo, ahora que he remarcado la importancia del blindaje, no creáis que me olvido de las armas. Son el pan nuestro de cada día de nuestro negocio para la mayoría de nosotros. Consigue un arma que puedas usar. No compres un M50 por que tiene buena pinta y una gran potencia destructiva. Cómpralo porque sabes cómo usarlo, porque es lo que aprendiste mientras estabas en las FAC. Recuerda que un arma es tan buena como el hombre que la usa. Si eres mejor con una pistola, sigue con ella. Mejor lo bueno conocido…

Subfusil

Subfusil

En realidad, mi mejor consejo es que consigas pronto un buen nivel con una pistola o subfusil. La policía no te irá abriendo camino si portas armamento pesado por la calle. De hecho, alguno de nuestros agentes más celosos con la ley podrían dispararte.

Consigue algo que se pueda ocultar bajo la gabardina. Deja el armamento pesado para las misiones en el campo, donde no haya nadie para hacerte preguntas comprometidas. El otro viejo consejo es que no desenfundes un arma a menos que estés listo para usarla. Y siempre pregúntate ¿necesitas desenfundarla? Un montón de tipos se descontrolan con la sensación de poder que les proporciona el empuñar una Bolter. Les impide buscar otras soluciones a los problemas. Como decía mi ex-compañero Bentoni: “Tantas armas en la ciudad y tan pocos cerebros”. Se le cargó un psicópata, lo que prueba que a nadie le agrada un listillo.

Consigue una cámara, una pequeña, sin flash automático. En los momentos más comprometidos, pueden ponerte en un aprieto. Si puedes permitírtelos, los teleobjetivos son siempre una buena inversión. Así puedes fotografiar a los malos desde más allá del alcance de sus armas.

No compres un coche llamativo. Consigue alguno rápido y cómodo que no llame la atención entre la multitud. Recuerda que seguramente alguna vez tengas que esquivar a alguien que te sigue y que tu vida dependerá de lograr una rápida huida.

Por último, que tenga un gran asiento trasero. Tus socios o tú quizá tengáis que dormir en él. En mi opinión, el Rey de la Carretera de Universal Motors es casi perfecto. Es el mejor coche jamás construido para un agente libre y el mejor regalo de Capitol a la humanidad.

Y por último, necesitarás pasta. Nunca tendrás suficiente. No sólo es útil para comprar equipo, si no que también sirve para sobornar gente o mantener surtido tu mueble bar. No salgas sin ella.

 

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