Permutaciones Infinitas

Por Jeremy Webb, con la ayuda de Jonathan W. Coulter

En las profundidades del Cuartel General de Cybertronic en Luna, el agente especial Cyril Dent y su superior, el Decimotercer Ejecutivo celebraban una reunión secreta. Estaban sentados en una sala de reuniones oscura, con un brillante tablero holográfico entre ellos y una secretaria tomando notas y manejando el panel de control del tablero. “De lo más interesante Cyril”, dijo el Decimotercer Ejecutivo. Su voz terroríficamente metálica y hueca surgía del micrófono situado bajo su tanque de nutrientes. “Por favor, ejecuta una vez más el escenario y cámbialo a un entorno venusiano…digamos el Anillo de Fuego inferior”. Dent dio la espalda a su superior, proyectó su gélida mirada sobre la secretaría y dijo “ya lo ha oído, Srta. Baker, proceda de nuevo tal y como ha dicho el Ejecutivo. Las mismas tropas en la jungla venusiana.”

La secretaria asintió y se giró hacia el terminal que había detrás suyo mientras sus dedos volaban sobre el teclado introduciendo los nuevos parámetros del escenario. El holograma del tablero cambió, transformándose en una representación a escala de una densa selva venusiana en la que vehículos y tropas Imperiales se enfrentaban a un ejército similar de Bauhaus. La secretaria pulsó el “enter” y soldados en miniatura entraron en acción a un ritmo endiablado, resolviendo en segundos una batalla que hubiera tardado horas en desarrollarse. Se movían a un ritmo superior al que podía seguir un ojo normal, pero los ojos mejorados cibernéticamente de Dent y lo sensores mecánicos que harían las veces de ojos del Ejecutivo no se perdieron ni un solo detalle de la batalla según se desarrollaba. En apenas un minuto todo había terminado y los hologramas de Bauhaus habían vencido a los Imperiales por un gran margen.

“Si, si, entiendo tu punto de vista, Cyril. Veamos que pasa si Imperial pone en juego un número similar de vehículos.” Dent transmitió las instrucciones a la secretaría, que una vez más cambió los parámetros de la batalla y reinició la guerra holográfica. Las tropas de Imperial se fundieron y transformaron en un ejercito predominantemente blindado, con Necromowers y Bauhaus Bullies dominando el campo de batalla.

La batalla se resolvió de nuevo, esta vez con un empate. Cyril tomó la iniciativa y dijo a la secretaría, “veamos combatir a un ejército de Capítol contra,…uno de Algeroth con la misma composición de tropas, en Marte.” Las selvas de Venus se desvanecieron, siendo reemplazadas por las infinitas dunas del Gran Desierto Corrosivo de Marte, en las que un numeroso ejército de tanques y aeronaves de Capitol combatían a los necrovehículos y a sus demoníacos operarios. “De lo más esclarecedor”, dijo el cerebro conocido como el Decimotercer Ejecutivo, mientras flotaba en su tanque de nutrientes. “¿Por qué no simplificamos e incluimos una selección aleatoria de tropas, composición de ejércitos, tamaño y terreno y comprobamos lo que queremos averiguar? ¿De acuerdo?” “Claro, señor” dijo Dent, inclinándose hacia la secretaria e indicándole los parámetros exactos que deseaba comprobar.

Ella tecleó obedientemente los códigos de enfrentamientos aleatorios y esperó mientras el ordenador compilaba la información solicitada. Cuando estuvo lista miró a Dent, que asintió y entonces ejecutó el programa. La sala estalló en un torrente de luz y color a medida que las batallas se libraban sobre el tablero a una velocidad vertiginosa. Los TA6500 en miniatura de Cybertronic destrozaban a los Motodragones de Mishima. los Ángeles de la Muerte de la Hermandad estaban siendo bombardeados implacablemente por los Cañones Impíos, los Bauhaus Bullies intercambiaban salvas con ágiles Grandes Grises y Tiburones Púrpuras.El terreno cambiaba de selvas a páramos árticos, de páramos árticos a calles en ruinas, de calles a desiertos.

Finalmente, después de más de una hora de cegadora simulación, el ordenador mostró todos los escenarios posibles y sus resultados. “Señor, los datos nos indican claramente que la necesidad del apoyo de vehículos durante las batallas es esencial, y que todos nuestros competidores tienden a incrementar su parque móvil”. Estoy de acuerdo ” replico el Ejecutivo. “Prepare un estudio de nuestro propio inventario de vehículos y recomiende cualquier mejora que sirva para potenciar nuestras fuerza. Bien hecho, Cyril, como siempre”.