Sangre y fuego

Manteniéndose firmes contra la mordiente tormenta de arena marciana, los desamparados pero siempre esperanzados soldados capitolinos, levantaron la vista hacia la cruel e irregular Ciudadela de Saladino, señor de Algeroth en Marte. La Ciudadela se levantaba del suelo como un gigantesco colmillo de podredumbre, su superficie alterada sin descanso, mezclando y fusionando las dunas en formas antinaturales, imposibles. Mitch Hunter lideraba la fuerza de ataque, su cabello negro contrastaba contra el rojo ladrillo del polvo marciano. Sin embargo, no iba a ser Hunter el héroe ese día, ese lamentable honor iba a recaer en un Marine Libre. Un Marine Libre que no volvería a serlo más.

Tiburones Púrpura de Capitol

Tiburones Púrpura de Capitol

Las fuerzas de Capitol cargaron contra la Ciudadela, sus espadas cortas Punisher hendían el aire mientras los Banshees Marcianos y los Tiburones Púrpura sobrevolaban sus cabezas. El objetivo de su misión era devolver a las devastadoras hordas de Saladino de vuelta a su oscura ciudadela, que la Fuerza Aérea de Capitol bombardearía hasta su destrucción. No pasó mucho tiempo antes de que los bien trazados planes de los altos mandos se convirtieran en un desastre.

La batalla se estaba volcando en favor de los hombres de Capitol, con los Marines Libres liderados por el Capitán Mike Sanders arrasando una horda de Necromutantes, cuando fueron apoyados por numerosos Razidas y Cazadores Pretorianos. A la vez, los Leones Marinos hicieron lo que mejor saben hacer, interceptando a un grupo de jinetes de necrobestia y eliminándolos antes de que pudieran unirse a la refriega.

Los Tiburones Púrpura rodeaban a Saladino que manejaba su gran Azogar impulsando su cadena, atravesando moto y piloto por igual como si estuvieran hechos de mantequilla o de vez en cuando aplastándolos con su puño cerrado como si fueran moscas en verano. De los diez Tiburones Púrpura que iniciaron la batalla sólo dos regresarían.

Las tropas de Capitol asedian a la Legión Oscura

Las tropas de Capitol asedian a la Legión Oscura

Los Banshees Marcianos, conscientes de la situación, encendieron sus mochilas propulsoras y volaron para dar apoyo a los pilotos condenados. Sanders observó como los Banshees volaban sobre ellos, con sus propulsores dejando rastros de fuego que incendiaban el aire por encima de él. Su ojo se clavó en el líder de los Tiburones, reconociendo de inmediato la chispa en sus ojos, CJ, su hermano perdido hacía tanto tiempo lo había hecho bien. La sonrisa de reconocimiento se tornó en angustia cuando la espada de Saladino atravesó el Tiburón Púrpura de CJ, derribando al piloto y a la moto en una nube de sangre, polvo, humo y fuego.

Los Banshees Marcianos de Capitol se lanzan a la carga

Los Banshees Marcianos de Capitol se lanzan a la carga

Sanders corrió hacia su hermano cuando el Azogar se plantaba una vez más para romper en pedazos al piloto caído. El capitán se colocó entre el arma y su hermano, justo a tiempo, desviando el golpe. Desgraciadamente, no fue suficiente. La cadena entró por el brazo, rasgando la carne y el hueso en una lluvia de carne macerada y hueso roto color rojo sangre antes de que finalmente aterrizara como una repugnante picadora en el pecho de su hermano, incosciente y mutilado.

La sonrisa terrible de Saladino se grabó a fuego en la mente de Sanders y no lo abandonaría durante el resto de su vida. Los restos de tiempos pasados acudieron a su mente, pasaron a través de sus ojos. Mike se lanzó como loco, con las manos desnudas, en un ataque visceral de ira y fuerza bruta contra el sorprendido Nefarita que simplemente cayó. En un instante, las fuerzas de Algeroth se apagaron. La Legión sencillamente desapareció del campo de batalla, dejando nada más que soldados capitolinos, vivos y muertos por igual, y una Ciudadela oscura vacía que poco a poco se fue hundiendo en las arenas de Marte para no volver a ser vista nunca más.

Tras la batalla, Sanders ingresó en los Banshees Marcianos, que reconocieron y compartieron su dolor por la pérdida familiar a manos de la Legión. Pasó varios meses en recuperación por la pérdida de su brazo y de su hermano, el primero de los cuales fue reemplazado con un brazo mecánico que podía manejar a voluntad. Podría decirse que sustituyó al segundo con el Tiburón Azul, un Tiburón Púrpura mejorado que construyó en honor a su hermano de los restos de su moto caída.