UNIDADES ESPECIALES DE MISHIMA

Aunque no son unidades especiales como pueden ser las de otras corporaciones, es decir, considerados parte del ejército (a excepción de los Meka, que sí lo son), estos guerreros no dejan de ser miembros de la corporación Mishima y son utilizados a menudo por aquellos Señores que se pueden permitir pagar su precio.

Meka

De todas las armas de Mishima, hay algo verdaderamente único en la corporación, son los Meka. Robots gigantes que pueden ser pilotados por un único Samurai o por un equipo. Aunque se asemejan a potentes armaduras de aspecto humanoide, están en realidad mucho más cerca de los tanques y otras máquinas de guerra. Estos monstruos enormes son capaces de aplastar un tanque con un solo pie. Los Meka en realidad provienen de los Meks utilizados hace milenios para excavar los reinos subterráneos de Mishima, enormes máquinas de gran envergadura que eran capaces de hacer el trabajo de una docena de hombres.

Meka de Mishima

Meka de Mishima

Antes de que los componentes de Cybertronic hicieran posibles las armaduras de combate, estos gigantes hidráulicos fueron los maquinas de guerra totales. Parecen enormes Samurai de metal de decenas de toneladas. La llegada de nuevas tecnologías ha hecho aún más letales a los Meka. Siguen siendo pilotados por un hombre acoplado en un módulo de mando. La parte inferior de su cuerpo está en el pecho de la máquina, mientas que la cabeza y los hombros están a la altura de la cabeza del Meka. El piloto controla la máquina a través de palancas y pedales que le permiten orientar y utilizar los potentes sistemas de armas del Meka.

Un Meka puede ser armado con una gran variedad de armas en función de cuál es el papel que están destinados a desempeñar. Algunos están fuertemente armados con el fin de apoyar las maniobras de infantería. Otros están ligeramente blindados para mejorar su maniobrabilidad y golpear a los adversarios con rapidez. La mayoría tienen al menos un lanzacohetes montado en un hombro, y un arma en cada mano.

Por supuesto, la fabricación de un Meka es muy costosa. Solo el mayor de los Keiretsu puede permitirse el lujo de utilizarlos en batalla. Y debido a su costo, muchos Meka se mantienen en uso generación tras generación, llegando algunos de ellos a recibir nombres y adquirir fama entre los miembros de Mishima y de las otras corporaciones. El poderoso Asesino de Bestias de la Oscuridad detuvo la ofensiva de la Legión Oscura contra la provincia de Quanto casi en solitario y destruyó las torres de la Ciudadela del Nefarita Hálek con su poderosa garra mecánica. El Desgarrador de Forasteros sin Rostro fue inmortalizado con una enorme estatua en la ciudad estado de Shoa en homenaje a su destrucción de doscientos noventa y seis tanques de Bauhaus durante el sitio a Shoa.

Cazadores de Demonios

Los gobernantes de Mishima intentan tener la menor relación posible con la Hermandad. Esto no quiere decir que están indefensos frente a la Oscuridad. Mishima ha desarrollado una organización que se opone firmemente a la marea incansable de la Oscuridad. La Orden de los Cazadores de Demonios data de la época del Cisma de Nerón. Fundada por el Inquisidor renegado Toranaga, ha pasado a desarrollar sus propias tradiciones, métodos y objetivos distintos a los de la Hermandad.

Los Cazadores de Demonios han jurado acabar con los siervos de la Oscuridad dentro de Mishima por todos los medios, si es necesario. Son como mínimo igual de fanáticos, brutales y eficaces que los Inquisidores de la Hermandad. Hacen este juramento de lealtad directamente al líder de su orden, quien a su vez hace su juramento al propio Señor Supremo.

La mayoría son elegidos y entrenados desde jóvenes en su fanática tarea. Otros llegan a la orden más tarde, después de la pérdida de algún ser querido o de su Señor a manos de la Oscuridad. Todos los candidatos deben ir a la Isla Prohibida en Mercurio. Muy pocos son aceptados e incluso estos deben pasar muchas pruebas, que suelen ser fatales en muchos casos.

Cazador de Demonios de Mishima

Cazador de Demonios de Mishima

Los candidatos seleccionados son entrenados en una serie de artes secretas y se les inculca, por parte de los monjes de la isla, un odio eterno a la Oscuridad. Este proceso lleva muchos años, convirtiéndoles en algunos de los mejores guerreros del mundo humano.

Una vez que un Cazador de Demonios completa su formación en la Isla Prohibida, es libre para vagar por los mundos humanos como lo estima conveniente para cazar a las semillas de la Gran Oscuridad y exterminarlas con total impunidad.

Algunos Cazadores de Demonios se alían con los señores de Mishima convirtiéndose en asesores de confianza, otros son nómadas que van de un lugar a otro para ofrecer sus servicios donde son más necesarios. Por dispensa especial, a todos los Cazadores de Demonios se les permite poseer una armadura de combate potenciada, un derecho reservado normalmente a los Samurai.

Por tradición, también ocultan su rostro detrás de una máscara aterradora con el ceño fruncido. Hay poca estima entre los Cazadores de Demonios y los Inquisidores, pero cada uno tiene un cuidado respeto por las proezas de los otros.

Por naturaleza, la mayoría de los Cazadores de Demonios tienden a ser solitarios y distantes, tan solo unos pocos tienen pequeñas comitivas de servidores de confianza, a fin de ayudarles en su búsqueda de la Oscuridad.

Otra tradición antigua permite que un Cazador de Demonios pueda pedir una audiencia con cualquier gobernante hasta el grado de Señor Heredero. Por norma, un Cazador de Demonios será escuchado con respeto y se actuará en consonancia a sus consejos.

Caminantes de las Sombras

En lo más profundo de la sociedad de Mishima hay una misteriosa secta de asesinos que, aunque nunca ha sido reconocida, es utilizada por los gobernantes y los poderosos de la corporación para eliminar a sus enemigos, tanto internos como externos. Esta secta es conocida como el Culto de los Caminantes de las Sombras.

Hay poca información sobre los Caminantes de las Sombras, algo, por otra parte, totalmente intencionado. Algunos afirman que la secta es una agencia no oficial de la corporación, mientras que otros creen que los Caminantes de las Sombras son una entidad independiente, sin lealtad a nada ni a nadie sino a ellos mismos.

Caminante de las Sombras de Mishima

Caminante de las Sombras de Mishima

Con los ojos del Cardenal siempre pendientes de los asuntos de esta corporación y con el Cartel manteniendo una estrecha vigilancia sobre su desarrollo tecnológico, Mishima fue, antes de la llegada de Cybertronic, la más investigada de las corporaciones. Las continuas luchas internas en Mishima permitiría el acceso a espías para obtener información, lo que hacia que estuviera muy limitada en cuanto a lo que podía lograr en la clandestinidad.

El Culto de los Caminantes de las Sombras, al ser autónomo y aparentemente mítico en su naturaleza, alivia esta situación de desventaja y permite a Mishima poder competir usando las mismas tácticas que las demás corporaciones. Para aumentar aun más la negación de su existencia y el misterio que les rodea, ningún miembro del Culto ha sido capturado vivo y sus cuerpos nunca han sido encontrados, imposibilitando esto su examen. Cuando un miembro del culto muere o es capturado, su cuerpo empieza a hervir y se disuelve en un charco de lodo tóxico.

Los rumores dicen que el culto recluta a sus miembros por métodos tan dispares como el robo de bebés o seleccionándolos de entre las filas de los Sin Rostro. En realidad, la mayoría de los robos se producen en los saturados orfanatos de todo el sistema. Los miembros son entrenados en las artes del sigilo y el asesinato en todas sus variantes desde que alcanzan la edad suficiente para caminar.

El Culto utiliza una combinación de entrenamiento junto a la mejora con productos químicos e implantes biotecnológicos prohibidos, creando un asesino que está más allá del miedo, el dolor o el remordimiento.

Lo que la mayoría no sabe es que el Culto de los Caminantes de las Sombras es, de hecho, una entidad compuesta de muchos subgrupos muy diferentes, cada uno con su propio líder, técnicas, ideologías, filosofía y creencias. Los líderes de Mishima, desde el Señor Supremo hasta el Daimyo, se asocian con un culto en particular, aquel en el que encuentren coincidencias con sus creencias o cuyos servicios pueda contratar.

Como sucede con las Escuelas de Iluminación, un Señor suele acudir siempre a los servicios del mismo culto de Caminantes de las Sombras a largo de su vida y, como con las Escuelas, los Cultos afines disfrutan de muchos beneficios y concesiones de sus patrocinadores corporativos.

El que los diversos cultos puedan alimentar sus raíces de un lugar común es desconocido, aunque siempre se especula para apoyar esta teoría. Para la mayoría de los miembros comunes de Mishima, son simplemente asesinos místicos, y mejor alejarse de ellos. Pocos tienen una especial atención para las masas de la corporación, con la posible excepción del Culto de los Portadores de la Muerte.

Tan imponentes y aterradores son estos asesinos, que hay numerosas leyendas acerca de su destreza y habilidades. A diferencia de las Escuelas de Iluminación, un Señor o un Señor Heredero debe pagar honorarios exorbitantes al Culto de los Caminantes de las Sombras para que sus miembros luchen en batalla bajo su estandarte.

 

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